FPC Papeles: Al rescate de los árboles

Le empresa abrió sus puertas a mediados de la década del ’90 para dedicarse a la fabricación de papel periódico, en el año 2008 dieron un giro fundamental hacia la producción de papeles de embalaje en base a materias primas recicladas. Actualmente es un productor consolidado en rubro, ofreciendo productos confiables y soluciones de alto valor agregado. Con su trabajo salvan anualmente cerca de 4.400 hectáreas de bosques.

¿Sabías que para producir una tonelada de papel se necesitan cortar al menos nueve árboles? Eso lo tienen muy presente en FPC Papeles, empresa que con su trabajo evita que anualmente se talen cerca de 4.400 hectáreas de bosques.

Fue en 1995 cuando la empresa abrió sus puertas en pleno corazón de la Región del Biobío para dedicarse a la fabricación de papel periódico, debiendo paralizar sus actividades en 2007 debido al alto costo de la energía. Sin embargo, al año siguiente, se decidió transformar la máquina para producir papeles de embalaje en base a materias primas recicladas, reiniciando sus actividades con este nuevo objetivo en el año 2009. En la actualidad, este miembro fundador de la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR), ya es un productor consolidado en el rubro del embalaje, ofreciendo productos confiables y soluciones de alto valor agregado.

Han realizado inversiones continuas en la planta con el fin de aumentar la producción, desarrollar nuevos productos, mejorar la calidad de los papeles y disminuir los impactos ambientales. Los primeros años, la capacidad productiva bordeaba las 70.000 toneladas anuales y la producción estaba enfocada principalmente en papeles onda y test liner. En el 2013, se incorporó nueva tecnología y amplió la capacidad productiva a 100.000 toneladas de papel al año. “Esto nos permitió diversificar la materia prima e incursionar en el desarrollo de nuevos de productos como el White Top Liner, Kraft Top Liner, papeles High Performance y papeles para la industria de la construcción”, comenta Claudia Ávila, jefa de Control de Gestión y Riesgos.

Asimismo, han realizado distintos proyectos en materia medioambiental para minimizar los contaminantes en riles, disminuir el consumo de agua y optimizar la eficiencia energética. “Como empresa, aportamos al país creando soluciones de papel innovadoras y sostenibles en el tiempo. En FPC Papeles elaboramos productos principalmente a partir de fibras recicladas. El año 2019 utilizamos 97.000 toneladas de fibras recicladas, de las cuales el 85% correspondió a cartón reciclado, proveniente de la recolección de cartones usados y en menor medida de recortes de la industria del corrugado”, detalla la ejecutiva.

El material lo obtienen a través de proveedores que se encargan de la recolección, limpieza, enfardado y acopio. Poseen además un socio estratégico: Reciclados Industriales (también socio de ANIR), que cuenta con cobertura a nivel nacional y cuatro plantas para la clasificación y tratamiento del material. También recolectan recortes de sus principales clientes y trabajan con proveedores más pequeños del sur del país.

Como consecuencia de la pandemia y las cuarentenas decretadas los últimos meses han sido complejos, la recolección de cartón se tornó mucho más difícil, “si bien contamos con nuestros socios estratégicos, la recolección depende principalmente de los recicladores de base que hacen llegar los residuos a las plantas industriales. Esto generó un déficit de reciclado, que, al ser nuestra principal materia prima, puso en riesgo la producción de papel, por lo que tuvimos que importar cartón reciclado”, señala Claudia.

Recuperan principalmente cartón OCC y DKL; el cartón OCC es material que ya ha salido al comercio, es decir, cajas usadas y son obtenidas principalmente de plantas de reciclaje y supermercados. El cartón DKL corresponde a recortes de cajas que no han tenido uso, proveniente de plantas corrugadoras nacionales y extranjeras. En menor medida, utilizan papel periódico, papel KLB, papel blanco, papel impreso, entre otros. “Los papeles que usamos están dados fundamentalmente por el tipo de producto que fabricamos, de manera de asegurar la estabilidad del proceso productivo y la calidad de nuestros productos”, afirma la jefa de Control de Gestión y Riesgos.

El material procesado se destina esencialmente a la industria del embalaje como cajas de cartón para el mercado hortofrutícula e industrial y papeles para la construcción. Actualmente trabajan en desarrollar papeles de alto desempeño para reemplazar papeles semiquímicos provenientes específicamente del mercado europeo.

“La empresa es un aporte real al desarrollo sostenible, el trabajar con material reciclado permite reducir los residuos que se generan a nivel país. El trabajo que hacen las industrias asociadas al reciclaje es fundamental para abordar los complejos desafíos medioambientales a los que nos enfrentamos globalmente”, comenta Claudia. A juicio de la profesional, uno de los principales retos es llegar a las casas; “una gran cantidad de material reciclado se pierde en residuos domiciliarios, siendo Chile uno de los países miembro de la OCDE con menor tasa de reciclaje. En este sentido, la implementación de Ley REP traerá enormes beneficios, pues deberá educar a los consumidores sobre el reciclaje y la sostenibilidad, de manera de facilitar la gestión de los residuos en los hogares y alcanzar las metas que se establecieron a nivel nacional”, agrega.

Para la empresa ser parte de ANIR ha sido muy positivo, “es importante estar en una agrupación donde se canalicen los intereses de la industria del reciclaje y que permita mantener una buena comunicación con la autoridad”, afirma Claudia. Añade que el aporte de la asociación ha sido clave en aspectos como la implementación de la Ley REP o declarar la industria del reciclaje como actividad esencial al inicio de la pandemia.

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